Camuflado entre la oscuridad,
alumbrado por la luna
pero me esconde de ella,
para ser invisible,
observo la naturaleza,
la gente que vuelve a casa
después del trabajo,
Caras de satisfacción por ver a la familia,
La esposa espera con la mesa puesta para servir la cena, caricias a los niños y gracias con los animales, todos se alegran de ver a papá, a vueltas del trabajo.
No hace frío pero el tiempo ha cambiado, estamos en otoño ya da gusto estar dentro de casa. La tele se apaga solo queda la radio, es cuando la familia comenta qué ha pasado durante el día, los niños en la escuela, la esposa de su trabajo de mañana y por la tarde en los quehaceres de la casa. El marido cuenta lo mismo todos los días, la máquina se ha roto, estoy cansado, el jefe aprieta mucho, dice que no gana..... en fin un día tras otro y casi todos iguales.
Yo les escucho desde mi morada camuflado en el jardín, con mi gato y mi perra, que en silencio me hacen compañía, para no ser observados. Las nueve, aún no son pero falta poco, ya escucho las cucharas hacer su música durante la cena.
Acaban de dar las nueve y siento un poco de frío, mi gato ronea síntoma de que tiene frío miau, para dentro de casa les digo, meto el canario y el jilguero que estaban en la fachada, - a su amparo, para pasar la noche. Raza negra mi perra busca la cena y yo le acompaño.
No es tarde sino todo lo contrario pero me voy a la cama allí me relajo y sigo mis escrituras....... acordándome de la gente guapa que yo quiero y que quizás no me haya aportado de ellas..... pero bueno pedir perdón no está mal de vez en cuando. Las cosas no se hacen a veces queriendo te das cuenta cuando están hechas, dices esa no era mi intención pero bueno están hechas. Aquí en la cama me tengo que reír algunas veces, porque raza negra se mete debajo de la cama, anda como si fuera un soldado bajo la trinchera, es graciosa de verdad, siempre a mi lado, pendiente de mí, como un buen perro guía...... me pone unas caras..... me mira con una ternura.... es maravillosa. Le doy gracias a Dios porque soy feliz, porque dentro de lo mal que pueda estar yo, hay otros peores y no me debo de quejar, porque el quejarse es de las personas que no hacen frente a la vida y a la vida hay que ponerle cara, tanto si te va bien como si te va mal y una enfermedad tienes que lucharla por estar mejor si te hundes, tiras la toalla, entonces te cuesta trabajo remontar otra vez, pero en fin yo estoy bien.
Me encanta la soledad voy al pueblo cuando lo necesito y aquí con mis animales terapeutas, mis caballos, estoy encantado de la vida. Mis vecinas son maravillosos hasta me cantan, es una familia gitana que el mayor el abuelo, canta unas canciones preciosas y les escucho desde aquí desde mi jardín, es gente trabajadora y buena.
Bueno quiero cortar ya esta noche, porque no quiero ser pesado buenas noches.
Y perdón.
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